Inteligencia emocional como asignatura ¿qué opinas?

Inteligencia emocionalSomos muchos los educadores y psicólogos que reclamamos la inclusión de una asignatura obligatoria para que los niños y jóvenes aprendan a descubrir y gestionar sus propias emociones, tranquilizar sus mentes, relajar su cuerpo, aprender de los errores y sentirse cómodos con sus propias emociones y las de los demás.

La empatía, la asertividad, la planificación de objetivos, la resiliencia, la resolución de conflictos (en la familia, en el aula, en la vida) son competencias tan relevantes como las matemáticas o la lengua, para el completo desarrollo de las personas. El mayor beneficio de implantar esta asignatura en los currículums escolares sería una educación tanto emocional como a nivel de consecución de objetivos en la vida: académicos, profesionales, en las relaciones sociales, con respecto a uno mismo…

¿Y Vd qué opina?: ¿Debería incluirse como asignatura obligatoria?.

Cómo poner límites a esos compañeros difíciles.

Si todo el mundo hubiera tenido una educación emocional adecuada, seguramente este post no tendría lugar. Sin embargo, la realidad es que tanto en el trabajo como en la vida, nos relacionamos con personas difíciles, a los que es conveniente poner límites para no caer en su negativa telaraña emocional.

Aquí van algunas sugerencias.

Tus tareas no admiten aplazamiento.

Los compañeros difíciles pueden ser grandes ladrones de tu tiempo. Suele suceder que las personas que hemos sido educadas en valores como la ayuda al compañero, ser educado y agradable, a menudo, caemos en la necesidad de caer bien a los demás, para que los demás nos acepten.  Seamos claros: una cosa es ayudar al que lo necesite cuando uno pueda, y otra cosa es dejar de hacer “tus cosas” por ayudar al otro.

No pienses que eres egoista ni insolidario. Simplemente eres una persona organizada que te has planificado tu trabajo correctamente, y cuando llega esa persona que SIEMPRE necesita que le eches una mano, someterte a sus necesidades provoca que dejes de atender las tuyas. Los compañeros difíciles saben que eres una persona que no sabe decir “no”, y por ello te manipularán para llevarte a su terreno.

La comunicación asertiva te brinda la oportunidad de saber decir “ahora no” a ese compañero difícil,  aplazando tu dedicación a necesidades ajenas para más tarde. No te preocupes: los compañeros difíciles viven “de los demás”, así que no se darán por satisfechos con tu negativa, y buscarán a otro “ayudador”. Eso sí, cuando lo encuentre te someterá a chantaje emocional haciendo correr la voz que tú le negaste tu ayuda, y “fulanito” se la ha brindado porque es un buen compañero.  No pasa nada. ¡Aprende a vivir con eso, y siéntete satisfecho de haber puesto tus necesidades como prioridad!

Ser asertivo significa ser amable pero firme en la defensa de lo tuyo..

No es necesario ser “borde” o “agresivo”. En el otro extremo, tampoco hay que caer en la sumisión.  Decir no asertivamente  significa entender la petición del otro, pero no caer en sus “urgencias”, y por tanto, defender tus derechos e intereses. Puedes ofrecer una negativa amable, razonada e incluso buscar alternativas a las peticiones que te hacen. No cedas, ser asertivo significa ser amable pero también firme en tu posición.

Aguantando constatemente los “tiritos” del otro.

Tu compañero difícil te lanza “tiritos” a sabiendas de que cada tirito es una broma sin importancia, y que si reaccionas mal ante ella, estarás exagerando y, por tanto, demostrando que eres una persona rancia.  Si aguantas cada “tirito”, es posible que se te vayan acumulando hasta que explotes de mala manera, ante la incomprensión de los demás.

No dejes pasar los tiritos: ante el primer indicio manifiesta que prefieres una comunicación directa y sin tapujos. Que no te lancen dardos. Igual que tú expresas de forma amable tus opiniones, necesidades y deseos, has de exigir a los compis difíciles que lo hagan así también.

No “aguantes” o “explotarás” y te sentirás culpable por ello.

Cuando se ultrapasan ciertos límites. 

A lo mejor tu compañero difícil se ha atribuído un mérito que en realidad te corresponde a tí, o bien hace comentarios inapropiados sobre tí.  En estas ocasiones, además de mantenerte estable emocionalmente, puedes elegir entre dos alternativas:

  • No hacer caso, seguir con tu trabajo y esperar a que se brinde la posibilidad de demostrar los méritos en público; La actitud de tu compañero, ha desatado un tornado. ¿qué haces ante un tornado? ¿te expones a él o esperas que amaine?.
  • En otras ocasiones hay que hacer valer aquello de “más vale una vez verde que ciento colorado”, y explicarle directamente tu malestar por los comentarios o méritos falsamente atribuídos. Decide si lo haces con público o sin público, pero piensa que el sentido del humor es doblemente poderoso en este caso, y que la sonrisa que te pones en la cara no tiene porque reflejar ausencia de problemas o de malestar, sino que sonríes porque tienes la suficiente resiliencia como para apartar los problemas en ese momento. Tú tienes clase.

 

Disfruta del éxito: convierte tus deseos en objetivos

deseosLas cosas no se consiguen por arte de magia o gracias a la suerte, al menos en el 99,99% de los casos. Uno puede desear algo con todas sus fuerzas pero si no pone los medios para conseguirlo nunca lo alcanzará, Ahí estriba la diferencia entre deseo y objetivos. El deseo está ahí, en el mundo de las ideas, pero sólo es alcanzable cuando se convierte en un objetivo y se trabaja para conseguirlo. Parece algo obvio, pero el día a día está lleno de casos en los que las personas confundimos los deseos con los objetivos. Veamos algunos ejemplos.

Mi vecino Luis desea llevarse mejor con los demás. Le gusta pasar el tiempo con otros vecinos, y como es tímido, se siente más sociable cuando bebe. Por ello, se pasa el día en los bares tomando cervezas junto a los vecinos que pasan por el bar en uno u otro momento del día, pero él siempre está. Cuando llega la noche su mujer se enfada con él por su ebrio estado. Los vecinos que comparten cervezas con él, critican a sus espaldas su “mal beber”, aunque se compadecen de “su problema con el alcohol”.  Paradojas de la vida, Luis desea sociabilizarse pero no hace otra cosa sino beber para conseguir su objetivo.

Juan tiene el firme deseo de dejar de fumar. El deseo es firme porque desea dejar el tabaco desde hace más de 20 años. En una ocasión lo consiguió, y como vio que era fácil volvió a fumar. Hoy, a pesar de la intensidad del deseo, Juan no ha convertido su deseo en un objetivo, por tanto no hace nada más que seguir deseando. (lo tengo que dejar!).

A inma le sobran 20 kilos. No es una cuestión de estética sino de salud. Desea perder peso con tantas fuerzas que ha hecho 30 dietas, incumpliendo todas ellas, por supuesto. Inma parece tener un problema de mantener su deseo como objetivo por el que hay que esforzarse con tesón.

Raquel desea aprender inglés con toda su alma porque eso le abrirá puertas laborales. Sin embargo, no se ha apuntado a ningún curso, ni ha pensado en ninguna actividad que le permita aprender el idioma. Su deseo no se ha convertido en objetivo.

La empresa SaludPan desea incrementar las ventas mediante su página web. Sin embargo, no lo ha convertido en objetivo a planificar, ni considera la posibilidad de hacer nada para aumentar las ventas por web. Su deseo no está acompañado de una planificación por objetivos.

Son sólo algunos ejemplos de que algo tan obvio no es, ni mucho menos, tan frecuente. Hemos de recordar que para conseguir el éxito no es suficiente con desearlo, sino que es necesario convertir el deseo en un objetivo, y hacer cosas, con voluntad y tesón, para conseguirlo.   ¿Y tú?, ¿ya has convertido tus deseos en objetivos?.

El sol y las buenas emociones: helioterapia.

Helioterapia; ideal en estos días de sol.

Imagen

Tomar el sol con regularidad y con prudencia (evitando las horas de máxima radiación), el sol fortalece nuestro estado de ánimo.  El sol es la base de la energía vital y aporta importantes beneficios para la salud, entre los que destacan:

Estado de ánimo:  La radiación solar promueve la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor que interviene en la sensación de bienestar, previniendo depresión, ira, ansiedad….

Colesterol:  La luz solar es fundamental para metabolizar el colesterol, por ello los niveles de colesterol se reducen en las personas durante los veranos. Los días luminosos impulsan activan a las personas: hacemos más ejercicio, más deporte, salimos más…, 

Dieta: El verano en el hemisferio norte nos trae cosechas de productos vitamínicos, con bajo contenido en grasas, y repletos de antioxidante. Una dieta basada en productos “solares”, como el tomate, la judía verde, las frutas…los productos de temporada, nos aportará al organismo las vitaminas necesarias para un funcionamiento óptimo de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Sistema circulatorio: Presión arterial y corazón:  El sol provoca dilatación de las arterias de la piel reduciendo la presión arterial. Al mismo tiempo, la exposición al sol disminuye los niveles de hormonas paratiroideas, beneficiando un funcionamiento óptimo de nuestro corazón. 

Vitamina D: La exposición solar activa la vitamina D, fundamental en la mineralización de los huesos y de los dientes, previene el raquitismo y la osteoporosis.

Cansancio y Sexualidad: Los rayos del sol incrementan ligeramente los niveles de testosterona, hormona del deseo, lo cual, unido al efecto de los rayos ultravioleta sobre la producción de melatonina (hormona que ayuda a definir los ciclos de sueño), hace que nos encontremos más despiertos, descansados y dispuestos a las relaciones sexuales. 

Para conseguir estos efectos es recomendable una exposición de  entre 5 y 10 minutos diarios de sol, evitando las horas de máxima radiación (de 10h a 17h).